lunes, 3 de diciembre de 2007

Con tu piel de paloma,
con tu piel evidente...
Es posible la vida,
la muerte;
es posible la boca,
el hueso como niño,
el cono en retroceso,
el triángulo hendido;
es posible la nada,
la esfera, hermes, pitágoras,
tu piel.
¿Recuerdas el futuro
en que yo no existía
ni como pluma
ni como barro
ni como piel?.
Es la una de la vida
menos tú en mi
y no quiero dormir el rostro
en tu piel de paloma,
de evidente paloma.
El sol no tiene dedos,
la mujer, sin sandalias;
el agua tiene prisas,
la niña, sin tacones;
la tierra tiene fuego,
el hombre, sin estrépitos.
Y todo ello a la altura de la vida
que es la edad mustia
de la müerte...
tú, inmembre;
yo, recto y paralelo.